Buscadoras del Placer

*.* Foro destinado a la Novela Romántica y las noticias del género *.*
 
ÍndicePortalGaleríaFAQBuscarRegistrarseConectarse

Comparte | 
 

 Sin miedo...

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
Reina Negra
Buscadora Jefa
Buscadora Jefa
avatar

Femenino Mensajes : 11640
Edad : 30
Localización : Quien sabe??
Empleo /Ocio : Intentar sobrevivir!!
Humor : Serio. No, gracioso, o era serio?
Inscripción : 18/08/2010

MensajeTema: Sin miedo... Miér Nov 05, 2014 6:57 pm

Este es un fic de uno de los microcuentos del libro Anima Nigrum de Laura Nuño. Uno de los que más me gustaron y del que necesité hacer un fic, porque el cuerpo me lo pedía. El microcuento del libro se llama A la caza del miedo, y mi relato se llama Sin miedo... 

Sin miedo...


Dejó el coche dos calles más abajo del lugar donde la fiesta de Halloween se estaba celebrando, prefería dejarlo allí para evitar posibles represalias que afectasen a su pequeña. Se tocó el bolsillo interior de la chaqueta, encontrando allí escondida la navaja que le gustaba tener en el maletero de su coche.

Siguió el sonido de la música y el ruido que los jóvenes hacían. Sintió todo el cuerpo en tensión a cada paso que daba, conocía muy bien lo que podía llegar a hacer si no pensaba más allá de la ira que sentía en esos momentos. Pero la rabia que había prendido en el centro de su pecho al ver a su hija llorar, no le dejaba nada más que el sabor amargo del azufre que tan bien conocía.

Giró en la última esquina y descubrió el descampado donde todos los jóvenes estaban gritando para poder hablar entre ellos, bailando o metiéndose mano a cualquier oportunidad que encontraban. No quería imaginarse a su hija allí, haciendo lo que esos chicos estaban haciendo tras un coche.

—Pagaros una habitación —susurró al pasar a su lado.

Buscó con la mirada al chico que sabía muy bien que había herido a su hija. Fue apartando a los chavales que se cruzaban en su camino, ajenos al peligro que significaba su presencia allí e intentando no caerse a causa de la borrachera que llevaban encima. Asqueado por el entorno, empezaba a cansarse de no encontrar a su presa, hasta que lo vio restregarse al culo de una joven en un estado de embriaguez preocupante. Buscó la mirada del chico y cuando sus ojos se cruzaron, le ordenó con el dedo que se acercara.

Sonrió al ver que dejaba a la chica a un lado y se acercaba a él como si fuera un pavo real, desplegando sus plumas y proclamando que era un dios entre aquellos jóvenes. Tendría que dar gracias a su aspecto amenazador porque una vez más volvían a confundirle con un hombre con oscuros pretextos. Si ellos supieran…

—¿Qué pasa? —la voz le salía pastosa y su aliento olía a alcohol.
—Me gustaría enseñarte algo —señaló con la cabeza una zona apartada y completamente a oscuras.
—¿Es bueno lo que me vas a enseñar? —«Ah, la bravuconería» pensó con regocijo.
—Yo nunca trabajo con algo malo.
—De acuerdo, vamos.

Dejó que el chico pasase por delante de él y le siguió hasta la oscuridad, hasta debajo del puente por donde pasaban los coches y podrían camuflar así lo que él tenía en mente.

—Tío, no se ve una mierda.
—Puedes fiarte de mí, es mejor así.
—¿Por qué coño dices eso?
—Porque ver cómo tus tripas caen al suelo no es algo agradable.

Con un rápido movimiento y, gracias a que el chico estaba demasiado borracho, le sujetó de las dos muñecas y lo empujó contra una de las paredes del túnel.

—¡Maricón de mierda! ¡Suéltame!

El chico intentó zafarse de su agarre, pataleando y lanzando la cabeza hacia atrás para golpearlo, pero sin existo. El hombre aprovechó el impulso del chico para estampar su cabeza contra la pared y dejarle inconsciente.

—Espero que no te hayas muerto todavía…





Varios minutos después, el chico empezó a emitir ruidos y a moverse, buscando una postura cómoda pero sin conseguirlo. Observó sus manos atadas por encima de la cabeza a una de las vigas del túnel, manteniéndolo de pie en mitad de aquel oscuro lugar.

—Al fin despiertas.

Al escuchar su voz, el chico levantó el rostro hasta él. Había encendido la linterna que llevaba en otro de sus bolsillo y la había colocado en una posición que les diera a los dos, pero sin levantar sospechas para cualquiera que pasase por allí en esos momentos. Salió de la semipenumbra, colocándose frente al muchacho.

—Al final he decidido que sí quiero que veas. Quiero que veas con tus propios ojos cómo te destrozo, como tú hiciste con mi niña.
—¡¿De qué coño hablas!? ¿Dónde está mi ropa? —gruñó al darse cuenta de que estaba desnudo.
—La ropa es el menor de tus problemas —dejó que el frío metal de su navaja acariciase el estómago del chaval —. Le advertí a mi niña que tuviese cuidado, que no se fiase de la gente como tú —subió el metal por su torso, acariciando la piel de su costado —, pero por desgracia, ha tenido que aprender la lección sufriendo. Y ¿Sabes una cosa? —esperó a que el chico negase con la cabeza — que tú también lo vas a aprender de la misma forma.
—Suélteme, no sé de qué me está hablando —sonrió llevando el afilado metal hasta su rostro.
—Quizás ahora no, pero dentro de un rato… lo sabrás — apretando la navaja contra la mejilla del chico, le cortó.

El grito de verdadero terror y dolor que salió de la garganta de su presa fue música para sus oídos y no el estruendo que le llegaba desde la entrada del puente.

—¿Sabes que los cerdos hacen el mismo sonido cuando les desangran? —se alejó de él para observar cómo la sangre corría por su mejilla y le manchaba el torso.
—¡Suéltame hijodeputa!
—No, no, no… —dijo acercándose de nuevo, moviendo la navaja delante de su rostro — Deberías estarme agradecido por enseñarte algo valioso en tu miserable vida. Como iba diciendo —volvió a posar la navaja en su pecho y tuvo la satisfacción de ver cómo el chico intentaba alejarse de él, pero sin éxito —, a los pobres animales, se les desangra antes de acabar con sus vidas, así, se puede aprovechar todo el líquido para hacer unas buenas morcillas. El lugar elegido es el cuello, justo aquí —se lo mostró pinchándole con la punta de la navaja, sin llegar a hacerle una herida —, pero si yo lo hiciera igual… se me acabaría demasiado pronto el juego.

Sintió más que vio el escupitajo que el muchacho le lanzó al rostro al verse acorralado, siendo la única forma de defenderse.

—No aprendes, ¿verdad?

Un grito cruzó la noche, más desgarrador que el primero puesto que ahora el metal había entrado por completo en su cuerpo, justo encima de su corazón. Estuvo tentado de tirar para abajo del chuchillo, desgarrar la carne y partirle el corazón, pero se contuvo, disfrutando del grito, absorbiendo su fuerza.

Toda valentía, el aplomo chulesco con el que el muchacho le había afrontado hacía unos segundos, se había acabado. El dolor, y comprender que aquello no era un juego, habían hecho mella en él, haciendo que su rostro se llenase de lágrimas y su cuerpo luchase por escapar. Le observó a la luz de la linterna, temblaba, se movía y gritaba sin ninguna lógica, solo buscando huir de él. Sus manos atadas empezaban a acusar esos movimientos, abriéndose bajo la fina cuerda con la que lo había atado, haciendo que más sangre le bajase por los brazos, mezclándose con la de sus otras dos heridas.

Bajó la vista por su rostro, desencajado por el horror, el dolor y la locura; y adornado por el rojo de la sangre y la transparencia de las lágrimas. Así es cómo quería ver a aquel bastardo, que él sintiese lo que su pobre niña estaba sintiendo en esos momentos en su habitación. La herida del pecho sangraba profusamente, dejando ver que en su momento de furia, no había calculado demasiado su movimiento y había cortado parte de la subclavia. Él sabía que no había seccionado por completo la arteria, puesto que la sangre salía al ritmo de los latidos de su corazón, bombeando a la misma fuerza, pero sin llevar demasiada cantidad de sangre.

—He cometido un error —se lamentó —, tendré que darme un poco más de prisa de lo esperado.
—Déjeme —la súplica había llegado —. No le diré a nadie quién es, pero por favor, déjeme vivir.
—Tus promesas no te servirán para nada. El monstruo ha visto la luz, no volverá a la oscuridad hasta acabar.

La navaja brilló antes de clavarse en la pierna izquierda del chico, justo encima de la rodilla. Más gritos de dolor los envolvieron.

—No deberías chillar por esto… —el chico siguió gritando sin control y temblando ante él.

Sin apartar los ojos de su rostro, comenzó a subir el cuchillo por el muslo, sin sacarlo de su cuerpo. El músculo, los tendones, la piel, se abrían a su paso, dejando a la vista la carne, roja y pulsante por los movimientos. Supo exactamente por dónde debía llevar el cuchillo para evitar la arteria femoral, no pensaba darle a aquel despojo una muerte rápida. El olor cobrizo de la sangre inundo sus fosas nasales, impregnándolo todo con ese olor tan característico.

—Ten cuidado —le dijo apartándose y sacando el cuchillo a la altura de su ingle, al observar cómo el muchacho se hacía pis encima —. Creo que ha llegado el momento de explicar quién soy, ¿no? —le levantó el rostro con el cuchillo, haciendo que lo mirara —. Soy el padre de una de tus conquistas. No te voy a decir el nombre, porque seguramente ni lo recuerdes, pero te aseguro que me encargaré que ni muerto puedas descansar en paz. Y, créeme, que será así.
—Se… seguro que su hija… era una… — el chico tragó saliva por el esfuerzo de hablar — de las muchas… putas que me he follado.

Otra vez la furia nubló todo lo que había a su alrededor salvo el cuerpo que tenía delante. En esta ocasión, el cuchillo no se clavó en ninguna parte, seccionó de un solo movimiento la parte que aquel chico amaba más. El pene seccionado cayó al suelo con un ruido sordo tras los alaridos de su ex-dueño.

—Me estoy cansando de ti. Al final no has sido tan divertido. Tres cortecitos de nada y ya estás medio muerto —le empujó haciéndole girar, semi-inconsciente por la pérdida de sangre —. Además debo volver a mi casa, mi pequeña me necesita.

Observó a su presa girar y decidió que no se merecía un golpe de gracia rápido. Esperó a que volviese a estar de cara a él para estirar el brazo donde sujetaba el cuchillo y hundirlo en el bajo vientre del muchacho. Aprovechó su movimiento para continuar hasta el otro lado del abdomen, abriéndole por completo. Los gritos del chico se convirtieron en gorgoteos, buscando el aire que su cuerpo empezaba a necesitar con urgencia. La diversión se había acabado para él y se alejó para ver su obra.

La sangre lo bañaba todo, la piel del chico y el suelo debajo de sus pies, creando un charco casi negro a la luz de la luna y espeso al mezclarse con la tierra presente. Su muslo estaba completamente abierto por los forcejeos del chico, dejando a la vista el hueso y con parte del músculo colgando de la gran herida. Pero donde él más disfrutó, fue viendo cómo los intestinos del bastardo salían de su cuerpo y se ensuciaban, al llegar al suelo, de la mugre que se había ido acumulando allí.

—Una gran ironía. La mierda siempre se junta con mierda… —cogió su linterna y limpió su cuchillo en las ropas del chico.

Se alejó de allí, dejando a su espalda la respiración trabajosa de su víctima y sonriendo por lo que acababa de hacer. Más tarde llegarían las represalias, pero en ese momento, disfrutaba de la bestia que vivía en él.





—¡Eh! ¡Apartase del medio!

Un bocinazo y aquel grito llevaron a Damian de nuevo a la realidad. Estaba parado a pocos pasos de su coche y miró a su alrededor con desconcierto. Levantó una mano pidiendo perdón al conductor y se ubicó de nuevo.

Había ido en busca del miedo, en busca de lo que había hecho que su niña estuviera destrozada. Su mente le había hecho divagar con lo que su monstruo interior disfrutaría y, siendo sincero, su corazón y su cuerpo estaban atentos, alertas y dispuestos a pasar a la acción, pero su promesa tenía más fuerza.

—No te abandonaré pequeña…

Con esa plegaria, avanzó por las calles hasta la fiesta, donde estaba el bastardo, aquel que había hecho llorar a su hija y el que aprendería por las buenas que con ella no se jugaba. No utilizaría su navaja, pero tenía dos buenas razones para que el chico captase a la primera que con ellos no se jugaba.



______________________________________________________

Un camino de rosas siempre tiene espinas 

a6 babas  Chris Merit - Greyden Kane - Luc Traverson - Talon de los Morigantes - Will Sumner - Wynthrope Ryland  ducha
Volver arriba Ir abajo
http://lacriticonadelared.blogspot.com.es/
Mongi_87
Preparando la fiesta
Preparando la fiesta
avatar

Mensajes : 14605
Edad : 29
Localización : Buscando a mis bestias
Humor : soy la hostia de maja
Inscripción : 23/10/2013

MensajeTema: Re: Sin miedo... Miér Nov 05, 2014 6:59 pm

yupi yupi  que gracia con viñetas y todo  yupi yupi

______________________________________________________

Ryo & Barrons &Lor & Rehvenge & Aleksei & Maksimilian
Volver arriba Ir abajo
Reina Negra
Buscadora Jefa
Buscadora Jefa
avatar

Femenino Mensajes : 11640
Edad : 30
Localización : Quien sabe??
Empleo /Ocio : Intentar sobrevivir!!
Humor : Serio. No, gracioso, o era serio?
Inscripción : 18/08/2010

MensajeTema: Re: Sin miedo... Miér Nov 05, 2014 7:04 pm

Sep... así los subí al blog... me dieron la idea y la verdad... se lee mejor así, no parece tanto texto  Risa Risa Risa

______________________________________________________

Un camino de rosas siempre tiene espinas 

a6 babas  Chris Merit - Greyden Kane - Luc Traverson - Talon de los Morigantes - Will Sumner - Wynthrope Ryland  ducha
Volver arriba Ir abajo
http://lacriticonadelared.blogspot.com.es/
Mongi_87
Preparando la fiesta
Preparando la fiesta
avatar

Mensajes : 14605
Edad : 29
Localización : Buscando a mis bestias
Humor : soy la hostia de maja
Inscripción : 23/10/2013

MensajeTema: Re: Sin miedo... Miér Nov 05, 2014 7:45 pm

Se hace más ameno  yupi

______________________________________________________

Ryo & Barrons &Lor & Rehvenge & Aleksei & Maksimilian
Volver arriba Ir abajo
Reina Negra
Buscadora Jefa
Buscadora Jefa
avatar

Femenino Mensajes : 11640
Edad : 30
Localización : Quien sabe??
Empleo /Ocio : Intentar sobrevivir!!
Humor : Serio. No, gracioso, o era serio?
Inscripción : 18/08/2010

MensajeTema: Re: Sin miedo... Miér Nov 05, 2014 7:50 pm

así os engaño para que leáis mis tochos  Risa Risa

______________________________________________________

Un camino de rosas siempre tiene espinas 

a6 babas  Chris Merit - Greyden Kane - Luc Traverson - Talon de los Morigantes - Will Sumner - Wynthrope Ryland  ducha
Volver arriba Ir abajo
http://lacriticonadelared.blogspot.com.es/
Mongi_87
Preparando la fiesta
Preparando la fiesta
avatar

Mensajes : 14605
Edad : 29
Localización : Buscando a mis bestias
Humor : soy la hostia de maja
Inscripción : 23/10/2013

MensajeTema: Re: Sin miedo... Jue Nov 06, 2014 10:36 am


______________________________________________________

Ryo & Barrons &Lor & Rehvenge & Aleksei & Maksimilian
Volver arriba Ir abajo
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Sin miedo...

Volver arriba Ir abajo
 

Sin miedo...

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Buscadoras del Placer :: Autoras :: Creaciones-